Favier Dubois & Spagnolo

La Empresa Familiar y los Instrumentos Legales de Sustentabilidad.

Diciembre 9, 2015Trabajos de Doctrina0
Por Eduardo M. Favier Dubois (h) y Martín J. Giralt Font

1.- CONCEPTO DE EMPRESA FAMILIAR.

Cabe aquí recordar que hay “empresa familiar” cuando los integrantes de una familia dirigen, controlan y son propietarios de una empresa, la que constituye su medio de vida, y tienen la intención de mantener tal situación en el tiempo y con marcada identificación entre la suerte de la familia y de la empresa(1). También se sostiene que la “empresa familiar” es “aquella en la que un grupo de personas pertenecientes a una o más generaciones, y unidas por vínculos familiares, comparten parcial o totalmente la propiedad de los medios instrumentales y la dirección de una empresa, produciéndose una comunicación entre los fines de la familia y de la empresa” (2). Y si bien no existe un concepto unívoco en la materia, es claro que la empresa familiar presenta al menos dos elementos objetivos y relacionados entre sí: la existencia de una familia o grupo familiar y la existencia de una empresa, elementos a los que se suma uno subjetivo: la intención de mantener la participación familiar en la empresa y de que ésta sea el sustento de la primera. No se trata de un tema de tamaño, ni debe la empresa familiar ser identificada con la pequeña y mediana empresa (PYME). Es que si bien el 90% de las Pymes son empresas familiares y el 90% de las empresas familiares son Pymes, muchas grandes empresas, incluidas empresas multinacionales (Walmart, Banco Santander, etc.), son empresas familiares. Sólo en Argentina, sobre las 19 empresas multinacionales de origen local, 13 de ellas son empresas familiares(3), lo que evidencia su volumen y significación.

2.- IMPORTANCIA Y VALORES.

La empresa familiar tiene enorme importancia económica, social y moral reconocida en todo el mundo(4).  En tal sentido se afirma que los porcentajes de las empresas familiares sobre el total de empresas existentes son los siguientes: Italia 99%; U.S.A. 96%; Suiza 88%; Reino Unido 76%; España 71%; Portugal 70% y Colombia 68%, aun cuando las apreciaciones no coinciden entre los autores y las mediciones varían por año(5). En Argentina se considera que hay más de un millón de empresas familiares, las que representan el 80% del tejido empresarial, el 60% del PNB y el 70% de los puestos de trabajo del sector privado.  La importancia económica de las empresas familiares también radica en que resisten mejor las crisis generales, generan y mantienen muchos puestos de trabajo y pueden llevar adelante proyectos a largo plazo al no estar urgidas por la necesidad de ganancias inmediatas. En lo social, las empresas familiares tienen mejores relaciones con el personal, con la comunidad donde se desempeñan y con el medio ambiente circundante. Finalmente, en lo moral, la gran importancia de la empresa familiar radica en que congrega a las dos instituciones más valiosas de la sociedad humana: la familia, con sus valores de amor, protección, procreación y culturización, y la empresa, que es la gran generadora de bienes y servicios para atender las necesidades humanas.   Seguir leyendo →

La Empresa en el Nuevo Derecho Comercial: Importancia, delimitación e implicancias legales y fiscales.

Diciembre 6, 2015Trabajos de Doctrina2
Por Eduardo M. Favier Dubois (h) (1)

INTRODUCCIÓN:

El nuevo Código Civil y Comercial constituye una oportunidad para reexaminar el concepto de “empresa” y sus efectos legales y tributarios en la medida en que de sus normas resultan: la derogación de la figura del “comerciante”, del “acto de comercio” y del “propósito de lucro”; la exigencia de “actividad empresaria” para todas las sociedades, la exigencia de no realizar “actividad empresaria” para configurar “contratos asociativos”; y la diferenciación legal, a los fines contables, entre la “actividad económica organizada”, la “empresa” y el “establecimiento”.

I.-EL NUEVO DERECHO COMERCIAL.

El Código de Comercio fue derogado y el nuevo Código Civil y Comercial no regula ni al comerciante ni a los actos de comercio, no hay mas registro público “de comercio” ni sociedades “comerciales”, ni el nuevo Código tiene un capítulo especial para el derecho comercial, para el empresario ni para la empresa. Sin embargo, como ya hemos tenido ocasión de señalar(2)  el Derecho Comercial subsiste en el nuevo Código con soluciones similares a las anteriores pero como un “Nuevo Derecho Comercial”, bajo otros presupuestos, a saber:

-El “comerciante” fue reemplazado por la pesona humana que realiza “actividad económica organizada” o es titular de “una empresa” o de “un establecimiento comercial, industrial, agropecuario o de servicios.

-El “acto de comercio” fue desplazado por la “actividad económica organizada”.

-El eje del derecho comercial sigue siendo “la empresa”(3) con un rol mas destacado que que sin la cuál no hay sociedad, y cuya continuación se procura mediante los mecanismos de tolerancia de la unipersonalidad sobreviniente, efecto no liquidatorio de las nulidades y posibilidad de reactivación societaria si existe viabilidad económica y social de la subsistencia de la actividad (art.100 LGS).

-El derecho mercantil se expande en tanto:

  1. a) En los contratos unificados, la regla es aplicar la solución comercial y la excepción la solución civil, invirtiéndose el sistema anterior, con lo cuál se “comercializa” al derecho civil aplicando soluciones mercantiles específicas tendientes a la celeridad de los negocios, la seguridad y la limitación de riesgos.
  2. b) Se expanden las posibilidades del “arbitraje”, la obligación de rendición de cuentas y la representación negocial, que son instituciones mercantiles típicas.
  3. c) La exigencia de contabilidad obligatoria, propia del derecho mercantil, se extiende a otros sujetos sin fin de lucro y donde no existe recurrencia habitual al crédito.
  4. d) La exigencia de registración mercantil, se extiende a las asociaciones civiles.

-El Derecho mercantil se mantiene incólumne en las leyes complementarias del código de comercio que continúan como leyes complementarias del Código Civil y Comercial de la Nación, entre las que se cuenta la ley de concursos y quiebras que solo registra un impacto indirecto.

Por todo ello corresponde reafirmar la “autonomía” del Derecho Comercial(4) en el nuevo Código Civil con carácter “científico”, por tener objeto(5) y principios6 propios, la autonomía “legislativa” por la subsistencia de las leyes mercantiles complementarias, y  la autonomía “docente”, como derivación de las anteriores. Sin perjuicio de ello, cabe destacar las dificultades que se plantean por momentos al intérprete para ubicar la “materia comercial” cuando no ha habido en el texto del nuevo Código un tratamiento “nominalmente” diferenciado.

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Panorama y Evaluación de los Registros Contables en el Código Civil y Comercial

Diciembre 3, 2015Trabajos de Doctrina0
Por Eduardo M. Favier Dubois (h)

I.- Introducción

El Código Civil y Comercial de la Nación ha derogado al Código Civil y al Código de Comercio unificando el derecho civil con el comercial1; ha derogado la figura del “comerciante” y ha incluido en la categoría de “personas jurídicas privadas” a muchos sujetos, con o sin fin de lucro, entre los que se destaca como novedad el “consorcio de propiedad horizontal”.

II.- Nuevos obligados contables

Del art. 320 del Código y de la legislación complementaria vigente, surgen ahora los obligados a llevar contabilidad, que pueden ser agrupados en cuatro categorías, a saber:

1.- Las “personas humanas que desarrollan ciertas actividades económicas”, como son el ejercicio de una “actividad económica organizada”, la titularidad de una “empresa” y la titularidad de un “establecimiento comercial, industrial o de servicios”. Tales actividades o roles no pueden considerarse sinónimos entre sí, sino que el género es la “actividad económica organizada” y las especies, “la empresa” y el “establecimiento”. El fundamento debe buscarse en la “recurrencia habitual al crédito” propio de estas actividades. Por tal motivo, el “artesano” no tiene la obligación contable dada su diferencia con el comerciante en tanto no acude al crédito, lo que se corrobora con la autorización al fallido de ejercer “tareas artesanales” (art. 104 Ley 24.522) a pesar de tener prohibido “ejercer el comercio”.

2.- Las “personas jurídicas privadas” (art.148 CCCN), que incluye tanto a las “sociedades”, que tienen fin de lucro, como a una serie de entidades sin fin de lucro, como son las asociaciones civiles, las simples asociaciones, las fundaciones, las iglesias, las mutuales, las cooperativas y el consorcio de propiedad horizontal. El fundamento de la exigencia contable debe buscarse, ora en su recurrencia habitual al crédito (sociedades), ora como una forma de rendición calificada de cuentas por la administración de intereses de terceros (los restantes casos).

3.- Los “agentes auxiliares del comercio” que no están en el Código pero subsisten regidos por normas especiales, como es el caso de martilleros (Ley 20.266), corredores (Ley 25.028), despachantes de aduana y agentes de seguros. El fundamento debe buscarse en su conexión, por intervención o facilitación, con operaciones económicas que interesan a terceros.

4.- Los “entes contables determinados sin personalidad jurídica”, expresamente obligados por ley, como es el caso de las Agrupaciones de Colaboración (1455 l), Uniones Transitorias (1464 l) y Consorcios de Cooperación (1475). El fundamento de la obligación contable estaría en una calificada rendición de cuentas de los administradores y representantes a los partícipes de estos contratos. Seguir leyendo →

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